Por el recorte de la obra pública y subsidios, el Gobierno tuvo superávit en mayo
A pesar de la caída interanual de la recaudación en términos reales durante mayo, una nueva ronda de recortes en rubros clave del gasto público permitió que el sector público nacional registrara superávit en ese mes.

Según datos del Ministerio de Economía, el resultado primario alcanzó los $1,92 billones, mientras que el superávit financiero fue de $478.613 millones, luego de descontar pagos de intereses de deuda por $1,45 billones.
De este modo, en los primeros cinco meses del año, el Gobierno acumuló un excedente fiscal equivalente al 0,7% del PBI, la mitad de la meta comprometida ante el Fondo Monetario Internacional, que para el año completo es del 1,4% del PBI.
“El orden en las cuentas públicas contribuye a la estabilidad económica y permite continuar devolviendo recursos al sector privado en la forma de baja de impuestos”, afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo.
La recaudación total alcanzó los $14.531.657 millones, con una caída real interanual del 4,1%. A diferencia del dato de ARCA —que mostró un aumento real en mayo—, esta medición incluye los ingresos de todo el sector público, como empresas estatales, fondos fiduciarios y se descuentan los recursos coparticipables con las provincias, como el impuesto a las Ganancias.
La reducción en los recursos se explicó principalmente por la caída de impuestos vinculados a la actividad interna: el IVA neto de reintegros bajó un 11%, los aportes y contribuciones a la seguridad social cayeron 4,4%, mientras que los débitos y créditos y los impuestos internos disminuyeron 16,7%. En tanto, los tributos ligados al comercio exterior continuaron con su tendencia a la baja, tanto en derechos de exportación como de importación.
Los impuestos que experimentaron aumentos superiores a la inflación en términos interanuales fueron Ganancias, con un alza del 40,6%, y Bienes Personales, que creció 46,4%.
En mayo, los gastos primarios sumaron $12.607.290 millones, con una caída real interanual del 1,6%. Los principales recortes se registraron en el gasto de capital destinado a obra pública, que totalizó $183.519 millones, una baja nominal del 3,8%. Los sectores más afectados fueron agua potable y alcantarillado, así como educación, mientras que vivienda mostró un incremento real del 64,5%.
Otros ajustes significativos se observaron en los subsidios económicos, que descendieron un 25% en términos reales hasta $784.178 millones; los gastos de funcionamiento, que totalizaron $2.089.388 millones, con una disminución del 5% en salarios; y las transferencias corrientes a las provincias, que se redujeron un 30,6% hasta $160.000 millones.
Las prestaciones sociales, principal componente del gasto, alcanzaron los $8.381.418 millones, con un crecimiento real del 1,3%. Dentro de este rubro, se observaron incrementos por encima de la inflación en jubilaciones y pensiones (2,9%), asignaciones universales (12%) y prestaciones del PAMI (15,4%). En contraste, retrocedieron las asignaciones familiares (-6,1%), pensiones no contributivas (-2,5%) y otros programas sociales (-18%).
Las transferencias a universidades sumaron $780.000 millones, con un incremento real del 105% en mayo, mes durante el cual se realizó la cuarta marcha universitaria para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso.
Debido a que la recaudación fue inferior a los gastos en términos reales, el superávit primario experimentó en mayo una caída interanual real del 18,4%. Además, el aumento del 7,8% real en los intereses de la deuda implicó una fuerte reducción del superávit financiero, que cayó un 27,7% nominal interanual.



