Cristiano Ronaldo, en la mira: un compañero en Portugal le bajó el precio y su hermana disparó contra el plantel
Después del decepcionante debut de Portugal en el Mundial, donde apenas logró un empate 1-1 ante la modesta República Democrática del Congo, las críticas se centraron en el desempeño de Cristiano Ronaldo. El capitán portugués, de 41 años, no solo fue cuestionado por los aficionados, sino también por algunos de sus propios compañeros.

A pesar de ser titular y jugar los 90 minutos, Ronaldo estuvo lejos de su mejor nivel y no logró generar impacto ofensivo en el partido debut. Su rendimiento contrastó aún más con la actuación estelar de Lionel Messi, quien la noche anterior brilló en Kansas y lideró con un hat-trick la goleada de la Selección Argentina ante Argelia, demostrando que a sus casi 39 años sigue siendo determinante en la máxima competencia futbolística.
Esta situación dejó a Ronaldo en una posición vulnerable, con críticas que trascendieron las gradas y llegaron al vestuario. Joao Neves, autor del único gol portugués, afirmó sin rodeos: “Sabemos lo que Cristiano ha hecho por nosotros, pero ahora mismo no es diferente a nosotros. Solo es un jugador más para ayudar. No es diferente a los demás”. Estas palabras pusieron en evidencia un malestar interno y una posible lucha de egos en el equipo, lo que podría complicar el rendimiento de uno de los candidatos al título.
A su vez, Kátia Aveiro, hermana del delantero, agregó más leña al fuego y criticó a los compañeros de su hermano a través de redes sociales. “Mágicamente desaprendieron a recuperar balones, ganar duelos y hacer contraataques. El juego en el medio campo iba para atrás. Está siendo extraña esta Copa, muy extraña”, escribió en Instagram, aunque concluyó con un mensaje optimista: “Aunque empecemos mal, terminaremos acertando hasta el final”.
La controversia aumentó cuando se viralizó un “me gusta” de Kátia a una publicación que cuestionaba duramente a otro referente de Portugal, Bruno Fernandes. La publicación señalaba: “Bruno Fernandes con la camiseta de la selección parece otro jugador. En un momento en que la selección portuguesa necesita urgentemente un líder, él desaparece durante el partido y deja la responsabilidad y la carga en manos de los demás”. Esta reacción evidenció aún más las tensiones dentro del plantel.



