Sin reelección para Kicillof, se largó la pelea en el peronismo por la sucesión en Provincia
El PJ bonaerense inicia los movimientos preelectorales para definir un candidato que suceda a un gobernador peronista, algo que no ocurre desde hace más de una década. Axel Kicillof, impedido por la Constitución de buscar una segunda reelección, ya orienta su estrategia hacia una posible candidatura presidencial en 2027.

Ante este escenario, se abre la búsqueda de dirigentes para la contienda que tendrá lugar en poco más de un año. Todos los sectores del peronismo provincial comienzan a mostrar aspirantes en una carrera que se anticipa larga, compleja y con probables sobresaltos.
La última vez que el justicialismo bonaerense definió candidato para reemplazar a un gobernador de su propio espacio fue en las PASO de 2015, cuando debía suceder a Daniel Scioli (2008-2015), quien fue postulado por el kirchnerismo para la fórmula presidencial de ese año. En esa interna compitieron Aníbal Fernández y Julián Domínguez en un clima tenso que incluso derivó en denuncias por presuntas irregularidades en el recuento de votos. Resultó ganador Domínguez, exjefe de Gabinete de Cristina y Néstor Kirchner, quien luego fue derrotado por María Eugenia Vidal, de Cambiemos.
Con anterioridad, a fines de los años ’90, Eduardo Duhalde, que dirigió el PJ provincial durante casi una década, definió su sucesión proclamando a Carlos Ruckauf y Felipe Solá en un plenario sin participación de urnas ni padrón electoral.
Hoy comienza, con marcada anticipación, una nueva competencia para la gobernación. Hasta el momento, no están definidas las reglas de juego. No hay certezas respecto a la realización de primarias abiertas (en las últimas elecciones de 2025 la Legislatura bonaerense las suspendió siguiendo la línea del Congreso Nacional), por lo que su continuidad está en duda.
Tampoco se sabe si se adoptará la boleta tradicional —las llamadas “sábanas”— o se avanzará hacia una boleta única de papel, como impulsan desde el bloque libertario. Además, no hay definiciones sobre un eventual desdoblamiento de la elección provincial respecto de los comicios nacionales. Un tema clave y objeto de intensos debates será si se mantiene o elimina el límite a las reelecciones indefinidas de los intendentes, lo cual podría acelerar o condicionar candidaturas.
Pese a la incertidumbre sobre las reglas, la grilla de precandidatos comienza a conformarse. Entre ellos, se distinguen quienes “blanquean” sus intenciones y quienes mantienen un perfil reservado. También hay quienes aparecen en los análisis y declaraciones públicas pero lo desmienten, como es el caso de Sergio Massa. Ex candidato presidencial en 2023 y con bajo perfil en los últimos meses, desde el Frente Renovador aseguran que no tiene planes de postularse a gobernador de Buenos Aires y que su objetivo es “consolidar la unidad” y “ampliar” el PJ para conformar una alternativa opositora a Javier Milei. “Quienes lo mencionan buscan bajarle el precio político”, sostienen fuentes cercanas al dirigente tigrense.
En ese espacio, ponen al intendente de San Fernando, Juan Andreotti, como posible protagonista en esta escena incipiente. Lo destacan como un gestor y administrador respaldado en cada elección por el voto popular.
En cambio, quienes manifiestan abiertamente sus aspiraciones son Gustavo Menéndez (intendente de Merlo), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mariel Fernández (Moreno). Estos alcaldes buscan escalar posiciones en la estructura del Estado. Recientemente, Andrés “Cuervo” Larroque, uno de los colaboradores de Kicillof y referente del movimiento Derecho al Futuro —plataforma presidencial del gobernador— afirmó: “Si hay uno que se lo merece es Ferraresi”.
Mariel Fernández, vinculada al Movimiento Evita y con buen vínculo con Cristina Fernández de Kirchner, ha expresado públicamente su intención y contrató una consultora en comunicación para comenzar a posicionarse.
Las aspiraciones también emergen desde el gabinete provincial. El ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, ya se reconoce como posible candidato. Esta semana se realizó un encuentro de dirigentes de la zona norte de la provincia convocando bajo la consigna “Axel Presidente – Katopodis Gobernador”, aunque aún sin cartelería oficial. Desde la Gobernación sostienen que “todos tienen que caminar” y atribuyen intenciones similares a Carlos Bianco, aunque este último necesita superar un alto nivel de desconocimiento en la opinión pública para sostener sus aspiraciones.
En el grupo de alcaldes figura también Julio Alak, intendente de La Plata. Con extensa trayectoria en cargos nacionales y provinciales y casi 18 años al frente del municipio, se presenta como un intérprete de las “nuevas canciones” que en su momento reclamó Kicillof, apostando a la gestión con superávit, obras, y a abordar temas como la seguridad, tradicionalmente poco visibilizados por el peronismo. Alak busca posicionarse como una “síntesis” que supere las disputas internas.
Desde la zona norte se postula Federico Achával, intendente de Pilar, de 45 años y con dos mandatos en su distrito. Recorre la provincia para presentar su perfil de renovación.
En el espacio encabezado por La Cámpora, aparece Mayra Mendoza, diputada provincial con licencia en la intendencia de Quilmes. Confidente de Cristina Fernández y protegida de Máximo Kirchner, Mendoza es hasta ahora la opción única del sector, que sostiene que “todavía es demasiado pronto para jugar con



