Venganza fatal en Rosario: la trama detrás del crimen por el que detuvieron a padre e hijo, dos ex policías
Pedro Bascoy (52) y su hijo Cristian (27), ambos ex policías de Santa Fe —el primero retirado y el segundo expulsado por una causa vinculada al cobro de coimas en Venado Tuerto— fueron detenidos por haber asesinado a Lisandro Saavedra, un joven de 24 años al que acusaron de haberles robado. Tras el crimen, ocultaron el cuerpo, que continúa desaparecido desde hace seis meses.

El hecho se remonta a fines de enero, cuando alguien ingresó a robar en una casa en avenida Rivarola al 7400, en Rosario, propiedad de Cristian Bascoy, que se encontraba en refacción. El botín, según fuentes, fue una grifería, herramientas de albañilería y una licuadora. Por el robo se señalaron a dos vecinos de una vivienda lindera, ambos con problemas de consumo de drogas, según confiaron a Clarín.
Aunque no está claro quién ni por qué cometió el robo, la respuesta fue violenta. En lugar de denunciar el hecho, Cristian Bascoy salió en búsqueda de los presuntos responsables. Una persona indicó que «Fido» Saavedra y un amigo, identificado como G., con quien además solía realizar trabajos de albañilería, estaban implicados.
Este martes se realizó la audiencia de imputación en el Centro de Justicia Penal de Rosario, donde se formalizó la detención de Pedro y Cristian Bascoy, quienes fueron acusados por la Fiscalía Especializada en Violencias Altamente Lesivas de homicidio simple en grado consumado como coautores. Según la acusación, ambos emboscaron a Saavedra, utilizándolo a él y a su amigo para atraerlo con la promesa de un supuesto trabajo.
La investigación, dirigida por la fiscal Agustina Eiris, determinó a través de la ubicación de los teléfonos celulares que Saavedra, Cristian y Pedro Bascoy se encontraban en el mismo lugar al momento del homicidio. Además, en el domicilio de los imputados se hallaron prendas que podrían pertenecer a la víctima, según informaron fuentes judiciales.
Testigos de identidad protegida relataron que Cristian, con la ayuda de su padre, golpeó a Lisandro, quien intentó escapar forcejeando dentro de la habitación donde lo encerraron. Finalmente, Cristian lo tomó por detrás y lo ahorcó hasta causarle la muerte. Posteriormente, descartaron el cuerpo, cuyo paradero continúa siendo desconocido a pesar de los rastrillajes y el uso de perros entrenados.
El juez de primera instancia Aldo Bilbao Benítez aceptó el pedido de la fiscalía y dictó la prisión preventiva efectiva para ambos acusados mientras continúa la investigación.
Sobre la víctima, «Fido» Saavedra era el sexto de ocho hermanos. Comenzó a consumir drogas hace nueve años, tras la muerte inesperada de su padre. Su hermano Javier, de 28 años, encabezó la búsqueda inicialmente por su desaparición, con la esperanza de que Lisandro hubiese decidido cambiar de vida. Sin embargo, comentarios provenientes de amigos y vecinos confirmaron que había sido asesinado.
Javier relató el difícil proceso que atravesó la familia: “Mi mamá no pudo hacer más porque mi hermano no quería cambiar. Fueron años muy duros, intentamos internarlo, pero él no cooperaba. Incluso llegó a robarles a sus familiares. Tenía momentos de lucidez, pero otros en los que consumía mucho”. También destacó que la influencia del entorno y el barrio llevó a Lisandro por este camino.
Además, Javier sospecha que el amigo que acompañó a Lisandro en el supuesto robo fue quien lo entregó y asegura que la investigación debe seguir avanzando en ese sentido. Finalizó expresando su dolor: “Justicia sería que aparezca el cuerpo de mi hermano y que se conozca la verdad. Queremos poder enterrarlo y despedirlo, porque aunque él haya cometido errores, fue asesinado de forma cruel”.



