Asamblea de la la Corriente Popular Eva Perón Bragado en el marco del ajuste como salida a la crisis económica.
Referente Angel Soria: «Me resisto a creer que la única respuesta posible para los argentinos sea la desocupación y la miseria.»
«Estamos atravesando una crisis profunda, y ante esa crisis el gobierno nacional eligió el camino más fácil, el más rápido, pero también el más doloroso: el ajuste.
Ajustar es sencillo cuando las cuentas cierran recortando derechos; cuando se cree que el equilibrio se logra achicando al Estado y dejando a millones librados a su suerte. Ajustar es fácil… lo difícil es gobernar para todos.
Pero hoy estoy acá para afirmar algo con absoluta convicción: «me resisto a creer que la única respuesta posible para los argentinos sea la desocupación y la miseria.»
Me resisto porque conozco la fuerza de nuestro pueblo, su capacidad de producir, de innovar y de levantarse una y otra vez.
Me resisto porque sé que existe otro camino: el del trabajo, la producción y la esperanza.
Ese camino empieza por fortalecer al verdadero motor de nuestro país: las pymes, las cooperativas y los pequeños productores. Ellos sostienen la economía real en cada barrio, en cada ciudad y en cada rincón de la Argentina. Generan la mayor parte del empleo, impulsan el mercado interno y le dan vida a nuestras comunidades.
Empoderarlos no es solo un acto de justicia: es una condición esencial para el desarrollo nacional.

Y para que eso sea posible, necesitamos algo que no se puede improvisar: consensos genuinos. No los acuerdos vacíos que se anuncian en campaña y se olvidan después. No los consensos superficiales que se construyen para ganar elecciones.
Hablamos de acuerdos verdaderos, trabajados con todos los sectores: trabajadores, empresarios, gobernadores, universidades y organizaciones sociales. Consensos que unan a la sociedad y definan un rumbo de país que perdure más allá de un mandato.
Es cierto que hoy el Estado enfrenta dificultades para garantizar trabajo digno. Pero esa dificultad no puede convertirse en excusa para desmantelar el Estado de bienestar.
Cuando se destruye el Estado de bienestar, lo que se rompe no es una estructura administrativa: son los sueños de las familias, la dignidad de los trabajadores y el futuro de nuestros hijos.
Nos quieren convencer de que la única salida es recortar, ajustar y despedir.
Pero ustedes saben, y yo también, que existe otro camino:
el camino de la producción nacional, del empleo de calidad, del desarrollo con inclusión y de un Estado que esté presente para impulsar, acompañar y proteger.
Por eso hoy decimos con claridad:
no al ajuste fácil,
sí a un proyecto que mire a los ojos a su gente, que no la abandone y que confíe en sus capacidades.
Sí a un modelo de país que valore a quienes trabajan y producen.
Sí a una Argentina que se construya desde el desarrollo y no desde la resignación.
Y juntos, como siempre, vamos a construir una Argentina justa, libre, soberana y profundamente humana, donde nadie tenga que resignarse a la desocupación ni a la miseria. La lucha continua.»



