Murió a los 66 años el publicista Ramiro Agulla, que fue clave en la campaña de De la Rúa
Ramiro Agulla, uno de los publicistas más destacados de la historia argentina, falleció este jueves por la mañana a los 66 años.

Junto a Carlos Bacetti, fundó la agencia Agulla&Bacetti, una usina creativa que creó algunas de las campañas publicitarias más emblemáticas de la década de los ’90. Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran “La llama que llama” (para Telecom) y “En tu cabeza hay un gol” (para Cerveza Quilmes), además de spots para Oca, Hellmann’s, Renault Clio y YPF.
Bacetti despidió a su amigo en redes sociales con un emotivo mensaje: “Solo cambia la ubicación del logo, pero los amigos no desaparecen, solo mueren. Siempre vivo para mí”, escribió en X, acompañado por la imagen del apellido de Agulla en el cielo.
Ramiro Agulla nació en 1964 en Río Gallegos y se trasladó de niño a Buenos Aires. Cursó el secundario en el Colegio Champagnat y estudió en la escuela de la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad. Se conoció con Bacetti en la agencia Young & Rubicam y, tras una breve experiencia en Verdino, decidieron fundar su propia empresa. A lo largo de su carrera, recibieron varios premios internacionales, entre ellos el primer León de Oro de Cannes otorgado a una agencia argentina y un Gran Prix. Su agencia se consolidó como la más solicitada de los ’90 gracias a su estilo innovador.
“La llama que llama” fue uno de sus hitos emblemáticos, lanzado en 1999. La campaña constó de 28 capítulos emitidos durante tres años para promocionar las llamadas internacionales e interurbanas de Telecom. El éxito fue tal que la agencia lanzó diversos productos relacionados, como videocassettes con la campaña completa y muñecos de algunos personajes de la familia de llamas, conocidos por sus divertidos chistes telefónicos. El año pasado, la campaña volvió a la pantalla gracias a Flow, con una serie transmitida en la plataforma y varios spots vinculados al Mundial 2026.
Agulla tuvo una activa trayectoria en la política. En 1999, con apenas 35 años, lideró la campaña que llevó a Fernando De la Rúa a la presidencia, con slogans como “Dicen que soy aburrido”, que reflejaban el cansancio de la sociedad tras el menemismo. Su objetivo fue transformar la imagen de De la Rúa, percibida como insulsa, en una virtud. Según relató, escribió el spot durante un fin de semana en Punta del Este; a su regreso a Buenos Aires, se filmó de inmediato y, pese a las resistencias de algunos asesores radicales, salió al aire y causó un gran impacto al popularizar al entonces candidato.
En su carrera política también trabajó con figuras como Carlos Menem, Francisco de Narváez, Florencio Randazzo, Sebastián Piñera (Chile), Vicente Fox (México) y John McCain (Estados Unidos), entre otros.
Ramiro Agulla fue hijo de Horacio Agulla, abogado y periodista con una intensa trayectoria política que incluyó un paso como diputado y como interventor de facto en Santa Cruz en 1962. Horacio Agulla fue asesinado a balazos en 1978 en un atentado paramilitar en el barrio de Recoleta. Ramiro tenía entonces 14 años y debió acudir con su madre a la comisaría 17, donde le informaron que nunca sabrían quién había sido el responsable. Hasta ese momento, Ramiro había acompañado a su padre a numerosas reuniones políticas organizadas por el Partido Federal, fundado por Francisco “Paco” Manrique.
En septiembre pasado, Ramiro Agulla participó en la celebración por los 80 años del diario Clarín, donde fue visto conversando con otras figuras destacadas. Su velatorio se realizará mañana a partir de las 13:30 en Jardín de Paz, según confirmaron fuentes cercanas al publicista.



